{"id":2825,"date":"2013-05-11T00:37:40","date_gmt":"2013-05-11T04:37:40","guid":{"rendered":"http:\/\/putaendouno.cl\/?p=2825"},"modified":"2013-05-11T00:37:40","modified_gmt":"2013-05-11T04:37:40","slug":"reconciliaciones-mmmm","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/putaendouno.cl\/?p=2825","title":{"rendered":"Reconciliaciones&#8230;mmmm&#8230;!"},"content":{"rendered":"<div class=\"lazysocialbuttons\" data-float=\"left\" data-buttons=\"google,twitter,facebook\" data-twshareurl=\"http:\/\/putaendouno.cl\/?p=2825\" data-twtext=\"\" data-shareurl=\"http:\/\/putaendouno.cl\/?p=2825\" data-fbhideflyout=\"false\" data-backgroundtype=\"light\"><\/div><h3><a href=\"http:\/\/putaendouno.cl\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/pies-cama.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2828\" alt=\"pies cama\" src=\"http:\/\/putaendouno.cl\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/pies-cama.jpg\" width=\"640\" height=\"321\" srcset=\"http:\/\/putaendouno.cl\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/pies-cama.jpg 640w, http:\/\/putaendouno.cl\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/pies-cama-300x150.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a>Por Alejandra Rodr\u00edguez (*)<\/h3>\n<p style=\"text-align: left;\" align=\"center\"><a href=\"http:\/\/putaendouno.cl\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Alejandra-181x200.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-2827\" alt=\"Alejandra-181x200\" src=\"http:\/\/putaendouno.cl\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/Alejandra-181x200-150x150.jpg\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a>Es muy curioso esto de las relaciones en pareja. Cuando uno pololea les encontramos todo maravilloso a nuestros hombres, que no se afeite, que se deje el pelo largo, que se deje barba, su modo de vestir, etc. Pero una vez viviendo juntos, la cosa cambia.<\/p>\n<p>Ellos se transforman y nosotras tambi\u00e9n. Ya no somos las princesas que tratan de conquistar, no; ahora somos como sus madres, record\u00e1ndoles donde dejar la ropa sucia, los zapatos, preparando comidas y \u00e9l se transforma en uno mas de nuestros hijos,\u2026\u201cel peor\u201d\u2026 porque adem\u00e1s nos controla. S\u00ed, nos controlan la vida, que d\u00f3nde fuimos, cu\u00e1nto tardar\u00e9, que mi amiga es una ramera, que no podemos tener amigos, que la amistad entre hombre y mujer no existe, etc.<\/p>\n<p>Es por esto y otras miles de razones que peleamos, y peleamos a tal punto que hasta nos separamos un par de d\u00edas. \u00bfY que pasa luego de eso? \u2026Pues los extra\u00f1amos\u2026<\/p>\n<p>\u00a1C\u00f3mo es posible! Extra\u00f1amos a ese ser que no es capaz de bajar la tapa del ba\u00f1o cada ma\u00f1ana. \u00bfO ser\u00e1 que nos hace falta la persona que nos diga -\u00bfQu\u00e9 hiciste con la plata que te dej\u00e9, a ver?- O ese que nos encara diciendo lo gorda que estamos. Incre\u00edble pero cierto, los extra\u00f1amos\u2026<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 hacemos? los buscamos. Pero no los buscamos as\u00ed directamente, no. Tenemos nuestras t\u00e9cnicas.<\/p>\n<p>Revisemos algunas: yo por ejemplo, despu\u00e9s de que ya ha pasado un par de d\u00edas de mi enojo y que ya lo he castigado lo suficiente con lo que m\u00e1s le gusta (y obvio que a m\u00ed tambi\u00e9n), cuando mi reloj biol\u00f3gico me lo dicta, le pongo fin a su sufrimiento (que en el fondo tambi\u00e9n es el m\u00edo).<\/p>\n<p>Pero no se la hago f\u00e1cil, no. Primero me demoro en ir a la cama, y cuando llego por fin, muy perfumada, me pongo crema lentamente, y ya la mitad del trabajo est\u00e1 hecho \u00bfverdad?<\/p>\n<p>Ahora, lo anterior es cuando yo creo que tengo la raz\u00f3n para haberme enojado. La t\u00e9cnica cambia cuando el ofendido es \u00e9l, y no me habla. Ah\u00ed la cosa debe ser m\u00e1s dr\u00e1stica, as\u00ed que acudo al recurso infalible de ponerme una camisa suya, \u00a1s\u00ed claro!, no hay nada mas milagroso que vestir una prenda masculina (obvio que sea de \u00e9l) combinada s\u00f3lo con ropa interior bien sensual. \u00a1Ah\u00ed ya est\u00e1 babeando! Y luego acostarse d\u00e1ndole la espalda dejando entrever nuestra retaguardia, \u00a1jajajaja! Pobres\u2026simplemente no lo resisten.<\/p>\n<p>En fin, como podr\u00e1n darse cuenta, lo mejor de una pelea es la reconciliaci\u00f3n, que, para que estamos con cosas, siempre terminan en la cama. Una vez una amiga me dijo que ella jam\u00e1s peleaba con su pareja y que solucionaban sus problemas tomados de la mano en la cama. Y yo curiosa le pregunte \u00bfY? Me respondi\u00f3 \u201cy nada, nos dormimos tranquilos\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9\u00e9\u00e9\u00e9\u00e9\u00e9? Perd\u00f3nenme, pero yo prefiero pasar las penas del infierno en una pelea, por que al final la reconciliaci\u00f3n ser\u00e1 de iguales dimensiones. Las m\u00edas (ssshhht!, sin contarle a nadie) por lo general terminan en el sill\u00f3n o en otro lugar de la casa.<\/p>\n<p>Y por un par de d\u00edas en la casa s\u00f3lo reinara la paz y el amor. Bueno, hasta que llegue fin de mes y \u00e9l descubra el estado de cuenta de la tarjeta\u2026<\/p>\n<p>_____________________________________________________________________________________________________<\/p>\n<p><strong>(*) <span style=\"color: #3366ff;\">Alejandra Rodr\u00edguez<\/span><\/strong><span style=\"color: #3366ff;\">\u00a0es una mujer joven, putaendina, madre de tres hijos hermosos, vendedora de soluciones telef\u00f3nicas, le acaban de regalar un auto y va desenfadada y feliz\u00a0por la vida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #3366ff;\">En suma, madre, hija, esposa, apoderada, trabajadora, amiga y a veces bruja. Ella es&#8230;una mujer como t\u00fa.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Alejandra Rodr\u00edguez (*) Es muy curioso esto de las relaciones en pareja. Cuando uno pololea les encontramos todo maravilloso a nuestros hombres, que no se afeite, que se deje el pelo largo, que se deje barba, su modo de vestir, etc. Pero una vez viviendo juntos, la cosa cambia. Ellos se transforman y nosotras [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2828,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-2825","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-general"],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"http:\/\/putaendouno.cl\/wp-content\/uploads\/2013\/05\/pies-cama.jpg","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/putaendouno.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2825","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/putaendouno.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/putaendouno.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/putaendouno.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/putaendouno.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2825"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/putaendouno.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2825\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2830,"href":"http:\/\/putaendouno.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2825\/revisions\/2830"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/putaendouno.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2828"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/putaendouno.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2825"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/putaendouno.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2825"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/putaendouno.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2825"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}