{"id":27670,"date":"2020-06-01T22:35:41","date_gmt":"2020-06-02T02:35:41","guid":{"rendered":"http:\/\/putaendouno.cl\/?p=27670"},"modified":"2020-06-01T22:35:41","modified_gmt":"2020-06-02T02:35:41","slug":"silicosis","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/putaendouno.cl\/?p=27670","title":{"rendered":"Silicosis"},"content":{"rendered":"<div class=\"lazysocialbuttons\" data-float=\"left\" data-buttons=\"google,twitter,facebook\" data-twshareurl=\"http:\/\/putaendouno.cl\/?p=27670\" data-twtext=\"\" data-shareurl=\"http:\/\/putaendouno.cl\/?p=27670\" data-fbhideflyout=\"false\" data-backgroundtype=\"light\"><\/div><h2 style=\"text-align: left;\" align=\"center\"><span style=\"color: #0000ff;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-27674\" src=\"http:\/\/putaendouno.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Minero_a_traslujz_www-1.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"322\" srcset=\"http:\/\/putaendouno.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Minero_a_traslujz_www-1.jpg 640w, http:\/\/putaendouno.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Minero_a_traslujz_www-1-300x151.jpg 300w, http:\/\/putaendouno.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Minero_a_traslujz_www-1-636x320.jpg 636w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/>&#8220;Mi alma que desborda humanidad ya no soporta tanta injusticia&#8221; (Eduardo Mi\u00f1o).-<\/span><\/h2>\n<h3 class=\"style46\" style=\"text-align: left;\" align=\"center\"><span style=\"color: #0000ff;\"><span class=\"style48\"><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-27673\" src=\"http:\/\/putaendouno.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/mla-249x300.jpg\" alt=\"\" width=\"132\" height=\"159\" srcset=\"http:\/\/putaendouno.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/mla-249x300.jpg 249w, http:\/\/putaendouno.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/mla-266x320.jpg 266w, http:\/\/putaendouno.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/mla.jpg 532w\" sizes=\"auto, (max-width: 132px) 100vw, 132px\" \/><\/strong><\/span><\/span><\/h3>\n<h3 align=\"center\"><\/h3>\n<h3 align=\"center\"><\/h3>\n<h3 class=\"style46\" style=\"text-align: left;\" align=\"center\"><span style=\"color: #0000ff;\"><span class=\"style48\"><strong>Por Marco L\u00f3pez Aballay<br \/>\n<\/strong><\/span><span class=\"Estilo15\">-Escritor-<\/span><\/span><\/h3>\n<blockquote>\n<blockquote>\n<h4 align=\"justify\"><\/h4>\n<h3 align=\"justify\"><span style=\"color: #0000ff;\"><strong>Rinconada de Silva, Putaendo, mayo, 1992<\/strong><\/span><\/h3>\n<p align=\"justify\">Son las diez de la ma\u00f1ana y mi madre recibe una llamada de la Asociaci\u00f3n Chilena de Seguridad de Cabildo. Le comunican que mi padre, Pedro L\u00f3pez Michea, se encuentra en el Hospital del Trabajador en Santiago. El informe se\u00f1ala que el trabajador, encontr\u00e1ndose en su puesto de trabajo sufri\u00f3 una crisis respiratoria acompa\u00f1ada de tos convulsiva, sudor, debilitamiento general y fiebre.<\/p>\n<p align=\"justify\">La noticia sobrepasa nuestra capacidad de entendimiento.<\/p>\n<h3 align=\"justify\"><span style=\"color: #0000ff;\"><strong>Hospital del Trabajador, Santiago, mayo, 1992<\/strong><\/span><\/h3>\n<p align=\"justify\">Como en una pel\u00edcula de ciencia ficci\u00f3n caminamos por un pasillo largo y amplio en busca de alguna se\u00f1al. A cada puerta divisamos hombres en silla de ruedas, en muletas o con m\u00faltiples vendajes en sus cuerpos. Al sonre\u00edrles nos observan pensativos y lejanos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Mi padre se concentra en su respiraci\u00f3n y en las palabras que no salen, sus manos, tiritonas, se mueven como p\u00e1jaros en la oscuridad. Lo llevamos, en andas, al ventanal. Desde abajo, su nieto de cuatro a\u00f1os, le grita \u00a1mi papito!<\/p>\n<p align=\"justify\">Me restriego los ojos y procuro concentrarme en cualquier cosa evitando el llanto y las l\u00e1grimas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Desde aqu\u00ed \u00e9l responde con una sonrisa. Las fuerzas no le alcanzan para compartir tanta alegr\u00eda.<\/p>\n<h3 align=\"justify\"><span style=\"color: #0000ff;\"><strong>Rinconada de Silva, Putaendo, junio, 1992<\/strong><\/span><\/h3>\n<p align=\"justify\">A pesar que es invierno la casa est\u00e1 c\u00e1lida. Hay alegr\u00eda rondando por las habitaciones mientras los relojes del mundo se detienen. Abro la ventana y el viento me anuncia buenas noticias.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando mi madre se asoma a la puerta los perros dan vueltas, como trompos, a su alrededor. Detr\u00e1s de ella divisamos a pap\u00e1 acompa\u00f1ado por dos param\u00e9dicos. \u00c9l hace un esfuerzo y sonr\u00ede. Cuando me abraza mi coraz\u00f3n se acelera al ritmo de su respiraci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Han pasado mil a\u00f1os desde la \u00faltima vez que nos vimos.<\/p>\n<h3 align=\"justify\"><span style=\"color: #0000ff;\"><strong>Rinconada de Silva, abril 1993<\/strong><\/span><\/h3>\n<p align=\"justify\">Sus fieles amigos vienen a visitarlo y a veces lo llevan a alg\u00fan bar para alegrar los d\u00edas grises del oto\u00f1o. Le aconsejan que el vino mata ese bicho\u00a0<em>silicoso<\/em>\u00a0que arrastra sus patas de ara\u00f1a en sus pulmones. En otras ocasiones le presentan muchachas que le devuelven la juventud, aunque sea por un rato, mientras bebe la medicina de los humildes, un vino tinto y barato.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando despierta las ni\u00f1as alegres y los amigos han desaparecido. Sus \u00fanicos acompa\u00f1antes son el bicho y una sed endemoniada.<\/p>\n<h3 align=\"justify\"><span style=\"color: #0000ff;\"><strong>Asociaci\u00f3n Chilena de Seguridad, San Felipe, 1993<\/strong><\/span><\/h3>\n<p align=\"justify\">El equipo m\u00e9dico de la ACHS solicita ex\u00e1menes para que el trabajador ingrese a la categor\u00eda de\u00a0<em>discapacitado laboral<\/em>.<\/p>\n<p align=\"justify\">Despu\u00e9s de largas gestiones el organismo estatal, COMPIN, determina que Pedro L\u00f3pez Michea, casado, 63 a\u00f1os, posee un 50% de discapacidad laboral.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ahora su existencia se ve reducida a la mitad, al igual que sus pulmones, la alimentaci\u00f3n, los paseos al paradero de la esquina, los amigos, su estad\u00eda en casa y su sueldo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Entretanto, la ambulancia de la ACHS se ha convertido en su nuevo hogar: el chofer y los param\u00e9dicos parecen sus hijos que lo pasean entre una ciudad y otra en busca de ox\u00edgeno.<\/p>\n<h3 align=\"justify\"><span style=\"color: #0000ff;\"><strong>Servicio de Radiolog\u00eda, San Felipe, 1993<\/strong><\/span><\/h3>\n<p align=\"justify\">En la radiograf\u00eda se aprecia una tela de ara\u00f1a, que traza su ruta hacia la muerte.<\/p>\n<h3 align=\"justify\"><span style=\"color: #0000ff;\"><strong>Putaendo, marzo, 1996<\/strong><\/span><\/h3>\n<p align=\"justify\">La casa nueva es enorme y acaso la m\u00e1s bonita de la ciudad. Hay \u00e1rboles y flores por todos lados y mis viejos se pasean como reci\u00e9n enamorados.<\/p>\n<p align=\"justify\">Voy tras ellos y me instalo en una de las piezas como si fuera el \u00fanico hijo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Hay conversaciones pendientes desde la ni\u00f1ez y descubrimos momentos borrados por el calendario. Me aconseja que cuide mi pega, aunque jam\u00e1s mencionamos su trabajo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Los d\u00edas, as\u00ed como su enfermedad, transcurren a pasos acelerados. En las noches tose y no puede dormir. Mi madre, busca a tientas a las tres de la madrugada, la mascarilla que lo conecta a la vida.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando se siente mejor se levanta temprano, acarrea tierra, junta piedras, riega y le dice a mam\u00e1 que esta es su casa. La han construido entre ambos, para que ella en el futuro, lo recuerde.<\/p>\n<p align=\"justify\">Luis Fabi\u00e1n, el nieto de tres a\u00f1os, me pregunta por qu\u00e9 su papito ahora duerme rodeado de mangueras y con un tubo de gas. Pero no encuentro las palabras adecuadas.<\/p>\n<h3 align=\"justify\"><span style=\"color: #0000ff;\"><strong>Hospital del Trabajador, Santiago, marzo, 1997<\/strong><\/span><\/h3>\n<p align=\"justify\">Cuando llego al pasillo nos cruzamos y pareciera no reconocerme. Me inclino y lo abrazo, le comento que el bus se atras\u00f3 y que mi madre le env\u00eda saludos. Lo acompa\u00f1o al ba\u00f1o y al tomar su brazo me parece el de un ni\u00f1o desnutrido.<\/p>\n<p align=\"justify\">De vuelta en el bus no logro dormir. En mi cabeza persiste la escena en el pasillo: su cuerpo, como el de un reci\u00e9n nacido, avanzando a tientas sobre una enorme silla de ruedas.<\/p>\n<h3 align=\"justify\"><span style=\"color: #0000ff;\"><strong>Supermercado Santa Isabel, San Felipe, 20 de mayo, 1997<\/strong><\/span><\/h3>\n<p align=\"justify\">Mi d\u00eda libre es el martes de cada semana, pero una vez al mes debo trabajarlo. Desde mi puesto de trabajo le prometo a mi viejo que el pr\u00f3ximo martes ir\u00e9 a verlo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Debemos retomar las palabras -esos p\u00e9talos sangrientos- que quedaron en el aire.<\/p>\n<h3 align=\"justify\"><span style=\"color: #0000ff;\"><strong>Putaendo, 21 de mayo, 1997<\/strong><\/span><\/h3>\n<p align=\"justify\">Llego ansioso a casa para saber noticias de \u00e9l. Mi madre lo ha visitado. Pero se ve cansada, permanece en silencio y me sumo al suyo. Antes de acostarse me dice que todo est\u00e1 bien. Tu pap\u00e1 qued\u00f3 feliz con la noticia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Finalmente, COMP\u00cdN, el organismo estatal, le otorg\u00f3 el 100% de invalidez laboral.<\/p>\n<h3 align=\"justify\"><span style=\"color: #0000ff;\"><strong>Putaendo, 24 de mayo, 1997<\/strong><\/span><\/h3>\n<p align=\"justify\">Desde el Hospital del Trabajador han llamado a mi madre, necesitan urgentemente hablar con ella. En medio de la incertidumbre ella viaja temprano junto a mi hermano mayor.<\/p>\n<p align=\"justify\">A mediod\u00eda he recibido la noticia como una bofetada, intento ordenar las ideas y me pregunto si existir\u00e1 otra vida para volver a vernos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Sus restos se demoran en llegar e imagino la carretera como un t\u00fanel sin salida. Mientras esperamos me encargo de hacer llamadas telef\u00f3nicas. De pronto, me sorprendo conversando con la enfermera que lo atendi\u00f3 sagradamente durante sus \u00faltimas semanas. Entre sinceras palabras dice estar impactada:\u00a0<em>\u201cAl comienzo \u00e9l ten\u00eda esperanzas en recuperarse e irradiaba una extra\u00f1a alegr\u00eda. Pero una tarde me dijo que se rend\u00eda: la silicosis le hab\u00eda ganado\u201d.<\/em><\/p>\n<p align=\"justify\">Me dice que la \u00faltima esperanza fue una traqueotom\u00eda, vaso comunicante entre la vida y la muerte, un hueco que se cerr\u00f3 hacia otra dimensi\u00f3n. As\u00ed, en la exasperante lentitud de la espera, el dolor lacera como un poema\u2026<\/p>\n<h4 align=\"justify\"><span style=\"color: #0000ff;\"><em>Y t\u00fa, padre m\u00edo, all\u00e1 en tu triste altura<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #0000ff;\"><em>Maldice, bend\u00edceme ahora con tus fieras<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #0000ff;\"><em>l\u00e1grimas, lo ruego.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #0000ff;\"><em>No entres d\u00f3cil en esa buena noche.<\/em><\/span><br \/>\n<span style=\"color: #0000ff;\"><em>Rabia, rabia contra la muerte de la luz.<\/em><\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-27672 aligncenter\" src=\"http:\/\/putaendouno.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/mlop150520.jpg\" alt=\"\" width=\"465\" height=\"640\" srcset=\"http:\/\/putaendouno.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/mlop150520.jpg 465w, http:\/\/putaendouno.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/mlop150520-218x300.jpg 218w, http:\/\/putaendouno.cl\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/mlop150520-233x320.jpg 233w\" sizes=\"auto, (max-width: 465px) 100vw, 465px\" \/><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;Mi alma que desborda humanidad ya no soporta tanta injusticia&#8221; (Eduardo Mi\u00f1o).- Por Marco L\u00f3pez Aballay -Escritor- Rinconada de Silva, Putaendo, mayo, 1992 Son las diez de la ma\u00f1ana y mi madre recibe una llamada de la Asociaci\u00f3n Chilena de Seguridad de Cabildo. 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